Maquinilla de afeitar de seguridad MJ-90 – Razorock
¿Qué es el MJ-90?
Materiales: En lugar de aleación de zinc, se ha utilizado aluminio para la cabeza y acero inoxidable 316Ld para el mango.
Creación: La maquinilla de afeitar se construyó mediante fresado CNC de precisión, tanto para el cabezal como para el mango. Las tolerancias son superiores a las del DE89.
Diseño: En lugar de exponer los extremos de la hoja, se han cambiado las tolerancias de los montantes para no dejar juego en la hoja.
Mango: fresado en acero inoxidable 316L sólido de grado marino y pulido a mano.
Material del mango: acero inoxidable 316 de grado marino, pulido a mano
Material del cabezal: aluminio billet 6061, acabado anodizado negro
Peso del mango: 87gr
Longitud del mango: 90 mm
Diámetro del mango: 13 mm
Agresividad: media, alta eficiencia
Apretar una maquinilla de afeitar correctamente no significa apretarla con fuerza hasta dañar los hilos. Un ajuste adecuado suele implicar un pequeño giro final una vez que se ha llegado al tope. Además, para preservar el roscado del mango, se recomienda unir siempre el cabezal y el mango manteniéndolos perfectamente rectos y alineados.
Una maquinilla de afeitar en buen estado dura mucho tiempo y mantiene su buen aspecto, por lo que limpiarla después de cada uso es un paso esencial. El mantenimiento diario no requiere procedimientos complicados: después del afeitado, enjuaga bien con agua tibia y un limpiador suave (como jabón de manos o champú) y luego seca cada parte con cuidado.
También recomendamos no dejar la hoja instalada y sucia en la afeitadora. Si permanece húmeda y cubierta de residuos, la hoja puede iniciar una microoxidación; con el tiempo estas marcas pueden transferirse o dejar manchas también en la navaja, empeorando la apariencia del acabado.
Especial atención a las maquinillas de afeitar de zamak: con este material es importante desmontar, aclarar y secar cada uno de sus componentes tras su uso. En particular, la rosca de la tapa superior es un área donde el agua y los residuos pueden acumularse fácilmente: si se descuida, con el tiempo esto puede provocar corrosión y desgaste, lo que eventualmente debilitará la rosca y comprometerá su funcionalidad.
Para proteger materiales y acabados, evita cualquier método “extremo”: no hiervas la navaja, no la metas en el lavavajillas y no utilices productos duros ni procedimientos agresivos. Incluso en afeitadoras de alta calidad, estas prácticas pueden dañar el cromado, el anodizado y otros revestimientos.
¿Tienes una maquinilla de afeitar de latón y quieres devolverle el brillo? Un remedio sencillo es remojar los componentes en un bol con jugo de limón durante unos 10-15 minutos. Luego enjuague y seque con un paño suave que no raye para obtener un acabado limpio y brillante.





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